La propuesta incluye un Chardonnay de Los Chacayes y un Torrontés de Gualtallary, con foco en perfiles frescos y de alta gama.
La Bodega Kaiken presentó DIVINA, una nueva línea de vinos blancos premium con la que busca profundizar su apuesta por variedades de alta gama elaboradas en Mendoza. El proyecto estará integrado por un Chardonnay de Los Chacayes y un Torrontés de Gualtallary.
La iniciativa surge en un contexto de crecimiento del consumo de vinos blancos y estilos más frescos, ligeros y expresivos. Desde la bodega señalaron que la línea apunta a ofrecer etiquetas con fuerte identidad de origen y perfil contemporáneo.

La primera presentación oficial es Divina Chardonnay 2024, elaborado a partir de una parcela seleccionada en Los Chacayes, en el Valle de Uco. Según detalló la bodega, el vino proviene de suelos pedregosos con alto contenido de carbonato de calcio, una característica que aporta mineralidad, tensión y concentración.
“El Chardonnay permite expresar con precisión la identidad del terroir. Con DIVINA buscamos un vino de fineza y profundidad, inspirado en grandes estilos internacionales pero con expresión propia de Mendoza”, explicó Juan Pablo Solís, enólogo de Kaiken.

El vino fue fermentado en roble francés y criado durante 16 meses en barricas de segundo, tercer y cuarto uso. La etiqueta combina notas cítricas, frutas blancas y perfil mineral, con un estilo orientado al equilibrio entre frescura, complejidad y elegancia.
La línea se completará en los próximos meses con el lanzamiento de Divina Torrontés, elaborado en Gualtallary, otra de las regiones de altura más reconocidas de Mendoza para vinos de perfil aromático y fresco.

