Una encuesta realizada por la cadena reveló que más del 90% de los mendocinos desecha sus remedios vencidos de forma inadecuada, generando riesgos para la salud y el medio ambiente.
Con el objetivo de cuidar la salud de la población y proteger el entorno natural, Farmacias GSA presentó Punto Azul, la primera iniciativa privada en la provincia destinada a la recolección y destrucción segura de medicamentos domiciliarios vencidos o en desuso.


Un problema invisible con resultados contundentes
La creación de este programa surge a raíz de una investigación realizada por la propia cadena. Según una encuesta a 200 personas, los resultados fueron contundentes: el 67,5% de los consultados tira sus medicamentos vencidos a la basura común, mientras que un 27% los desecha por las cloacas.
Estas prácticas conllevan peligros graves que van desde la contaminación de suelos y agua hasta el riesgo de que los fármacos sean recuperados por circuitos ilegales.
Ante este escenario, la institución decidió tomar la iniciativa: «Desde GSA, como actores claves en la cadena del medicamento, asumimos el compromiso con ética y responsabilidad de la correcta disposición final de los medicamentos domiciliarios vencidos», destacaron desde la entidad.
El compromiso de «cerrar el círculo»
La campaña busca ofrecer una alternativa segura, ya que el 95% de los encuestados manifestó que elegiría una opción responsable si estuviera disponible.
«La farmacia es el único lugar seguro para adquirir medicamentos, donde vas a encontrar un profesional que te va a asesorar sobre el uso de los mismos; y ahora también vas a encontrar un lugar seguro para su disposición final», señalaron los voceros de la campaña al presentar los nuevos dispositivos de recolección.


Cómo funciona Punto Azul
El mecanismo es sencillo y gratuito para la comunidad. En todas las sucursales de Farmacias GSA se han instalado contenedores especiales denominados «Punto Azul».
¿Qué se puede depositar?
- Blisters de pastillas.
- Gotas oftálmicas.
- Medicamentos en envases plásticos como jarabes.
Aclaración: No se reciben cajas ni prospectos de papel.
¿Qué NO se debe depositar?
- Jeringas, agujas ni material cortopunzante.
- Aerosoles o envases presurizados.
- Pilas o termómetros de mercurio.
Cuando los contenedores de Punto Azul alcanzan el 75% de su capacidad, se precintan y trasladan a un área de acopio exclusiva dentro de la farmacia. La logística y el tratamiento de estos residuos están a cargo de TYSA Salud, empresa concesionaria para la gestión integral de residuos patogénicos y farmacéuticos en Mendoza.
Con una frecuencia de 30 días, la compañía visita cada farmacia para recolectar y transportar los desechos de forma segura hacia su planta de procesamiento. Allí, los residuos se someten a un proceso de termodestrucción por autoclave. Finalmente, son prensados para optimizar el espacio y depositados en celdas de seguridad diseñadas para garantizar una disposición final controlada.




