6 min de lectura

Mariano Braga presenta Seriales Singulares junto a Michelini i Mufatto

El sommelier y comunicador presenta su proyecto más personal: una dupla de Sangiovese de distintas añadas, pensada para ser degustada en conjunto.

Elaborados en Tupungato, Valle de Uco, estos vinos de partida ridículamente limitada exploran cómo el tiempo puede transformar una misma uva en dos expresiones completamente distintas.

Seriales Singulares es el nuevo proyecto del sommelier Mariano Braga en colaboración con Michelini i Mufatto, la bodega familiar de Gualtallary reconocida por su trabajo con partidas mínimas y una mirada profundamente enfocada en el terroir.  

La propuesta gira en torno a una idea simple, pero poco habitual: “No son dos vinos para elegir uno. Son dos vinos para descubrir la diferencia. Y esa diferencia sólo aparece cuando los abrís al mismo tiempo», explica Braga. En este caso, esa relación se construye a partir de una misma variedad, Sangiovese, un mismo origen, Tupungato (Valle de Uco), y dos añadas diferentes: 2021 y 2022

Más que una etiqueta tradicional, Seriales Singulares se presenta como una propuesta poco habitual: dos vinos pensados para ser abiertos al mismo tiempo, no para elegir entre ellos. La idea detrás es invitar a comparar, descubrir matices y observar cómo el paso del tiempo impacta en la expresión de una misma uva.

“El Sangiovese fue siempre una obsesión. Cuando empecé en el vino, en Argentina era casi una anécdota… y a mí me interesaba justamente por eso. Es una uva que no gana por fuerza, sino por carácter, por esa forma de quedarse en la memoria sin que termines de entender bien por qué”, cuenta Mariano Braga.

Braga, con más de veinte años en la industria, es uno de los comunicadores de vino más reconocidos del mundo de habla hispana; tres veces seleccionado entre los mejores comunicadores del mundo por la International Wine and Spirit Competition (IWSC). Fundador de la comunidad de Bebedores Seriales y creador de MeLoDijoBraga El Podcast, viene construyendo desde hace años un espacio donde el vino se cuenta sin pretensiones.

El origen del proyecto está en un parral de más de 50 años en Tupungato, trabajado por el equipo de Michelini i Mufatto (integrado por Gerardo Michelini, Andrea Mufatto y su hijo Manuel), que hasta ahora no se había vinificado como varietal.

Para Michelini i Mufatto, sumarse a Seriales Singulares implicó hacer algo que no suelen hacer: poner su trabajo al servicio de un proyecto que no es propio. Lo que los convenció fue el parral. Un viñedo de más de 50 años en Tupungato que el equipo conocía bien pero que nunca había sido vinificado como varietal y que, en su criterio, tenía todo para serlo.

El desafío enológico era concreto: trabajar dos añadas con el mismo criterio, dejando que cada año hablara por su cuenta sin intentar alinear lo que naturalmente es distinto. El resultado son dos expresiones distintas de una misma idea, que solo se entienden cuando se las tiene juntas.

Dos añadas, dos formas de expresión

El Sangiovese 2021 combina uvas de dos fincas, Zingaretti y La Cautiva, y refleja una vendimia equilibrada, de madurez lenta. Es un vino más introspectivo, donde la complejidad se construye en capas y evoluciona en la copa.

Este vino tiene 12 meses en barrica de primer uso de 500 litros. “Pero no cualquier barrica. Gerardo, Andrea y Manuel tienen con Tonnellerie Rousseau (la casa familiar de Gevrey-Chambertin) una relación construida a lo largo de años que va bastante más allá de lo comercial. Una madera que acompaña, pero no impone, y que, como el Sangiovese, gana por sutileza”, explica Braga.

El Sangiovese 2022, en cambio, proviene íntegramente de la finca Zingaretti y responde a un año más frío, con lluvias cercanas a la cosecha. El resultado es un vino más directo, con mayor frescura y una expresión varietal más marcada.

“Mismo proceso que la 2021, misma mano enológica, misma tonelería. Pero barrica de segundo uso esta vez, con menos presencia de madera y el varietal más a flor de piel. Más joven, más varietal, menos solemne”, describe Braga.

Ambos comparten origen, manejo de viñedo y criterios enológicos, pero se diferencian en el tipo de crianza y, sobre todo, en el perfil que cada añada imprime en el vino. «El 2021 me lleva directo a algunos de los vinos que más me marcaron en veinte años. El 2022 te da sed desde la primera copa. Juntos, se entiende todo», dice Braga.

Seriales Singulares se presenta en una tirada de 2026 estuches. Un número que no es casual: el año en que estos vinos llegan al mundo. Cada estuche contiene una botella de cada añada.